Un humedal es un ecosistema natural donde habitan seres vivos, plantas y animales alrededor de ríos, zanjones, charcos y ciénagas, pero por muchos factores ya casi ni existen. La mayoría de afluentes del río La Vieja se secaron o merman su caudal desde hace años, como Cumbarco, Sinaí, Barbas, Blanco, Coloradas, Pintado, La Castrillona, Quindío y San Felipe.
Ya no existen los humedales originados por las quebradas-zanjones de Ortez, Cárdenas, El Enfado, Guadual, El Salto, Flor Colorado, Tinajas, Pedro Sánchez, La Angostura, Zanjón Las Lanchas, Paso Los Veringos, Zanjón Grande, Ciénaga Grande, La Isla, Artieta, Flor de Damas, ya fenecieron los humedales con sus charcos en el corregimiento Cauca, al oriente de la Circunvalar en las lomas altas, los que había de Los Tanques hasta El Enfado. El zanjón de Lavapatas que antes era 7 veces más ancho, donde se bañaron nuestros abuelos con aguas hondas hoy esta superseco.
Después del barrio San Pablo, al oriente hasta Zapata, antes había varios charcos y humedales con bosques bellísimos, frutales, tierras llenas de ganados, ricos ecosistemas y hoy sobreviven unos pocos, como los de Las palmas y El Badeal.
Ya se secaron los de los alrededores del Seminario, del Batallón, del Aeropuerto y hacia la vía de la hacienda del Rincón. Tampoco existen los humedales del Piñal, ni los cercanos de caracolíes hacia El Ciprés y Zaragoza a sus lados derecho e izquierdo. Todos inexistentes, ésa inmensa cantidad de terrenos cubiertos de bosques, praderas, florestas regadas por ríos y arroyos son ya recuerdos del pasado, añoramos los abundantes pastizales, ricas sementeras, ya no exhalamos los perfumes de flores olorosas, ni las pintorescas sabanas.
Qué delicia de paraíso era Cartago antiguo con sus ganados vacuno, cabrío, caballar, mular, ya no admiramos el tapir, ni ciervo, oso negro, león común, guagua, guatín, oso hormiguero, comadreja, jaguar, tatabro. Ver hoy aves es un privilegio. ¿Dónde están las pavas, carriquíes, chamón, carpintero, rabí-amarillo, soledad, turpial, jilguero, cóndor, águila, sirirí ,que antes abundaban en nuestra región ?, pero, es que ya es un milagro ver hasta iguanas, maíz, ñame, las frutas escasean, ¿ dónde están el cedro, laurel, aguacatillo, moho y achiote ?.
Todo esto lo acabaron el modernismo, la depredación humana, arrasamiento de bosques y pastos, el calentamiento global, nosotros los humanos dañando a diario ecosistemas agrícolas, insecticidas, herbicidas, radiactividad, detergentes, echándole toda clase de porquerías a los ríos, charcos, lagunas, zanjones y quebradas, contaminando el aire.
Pero gracias a Dios tenemos en Cartago el bellísimo y bien cuidado: Parque Natural de Los Samanes, sitio de obligado encuentro de todos los cartagüeños y visitantes, que debemos proteger hacia el futuro.