El Doctor Antonio José Acevedo Gómez nació en Ansermanuevo (Valle del Cauca) en abril 5 de 1930, donde mecieron su cuna sus padres, Don Pedro Acevedo y María Cándida Gómez, desde niño vivió en Cartago.
La luz que iluminó un ser esclarecido avivando en su pecho generoso la fe, moral, virtud, humanitarismo, servicio, caridad y carisma se apagó, se opacó en la oscuridad terrenal, pero refulgente en espacio infinito celestial abriendo sus veleidades al DOCTOR ANTONIO JOSE ACEVEDO GOMEZ.
¡Qué dolor por su partida Dios!, pero que alegría virgen María sabiendo que lo acogiste como hijo tuyo, su acción edificante espiritual de una vida aureolada con efluvios amorosos por dotarlo de excelsitud y fortaleza pródiga, por sus doctas enseñanzas y ejemplos, defensor de tradiciones buenas con bases inmarcesibles.
Su muerte es verdor del día bajo el límpido cielo apagando el llanto encendiendo la luz en infinito, diciendo él : “ ahora amo de verdad con pisadas gloriosas “.
El DOCTOR ANTONIO JOSE ACEVEDO GOMEZ, desde niño fue piadoso, desde la mañana oraba ofreciendo a Dios sus hechos, acostándose agradecido pidiendo la guarda de todos, por ello su vida fue digna, sufriendo al ver tanta desigualdad e injusticia contrarrestándola él con amor, paz , justicia, fue un mensajero de concordia.
En decurso vital fue bachiller en 1951 del Colegio Académico de Cartago. Inicia en Popayán estudios superiores, terminados en 1959 obteniendo el tìtulo de Médico por La Universidad Nacional de Bogotá, luego ingresa a la Clínica “Nuestra Señora de La Paz” o Seguro Social de Cartago laborando eficazmente por más de 25 años, logrando ahí y en otros sitios más vasta fama regional por su pundonor y ciencia. Fue médico legista por más de 28 años. Galeno examinador del Ejército del Batallón Vencedores Nro. 23 de Cartago por más de 20 años. Entre 1965-68 hubo fuerte violencia en el Norte del Valle en zona montañosa y campesina, vivíase con zozobra y temor, muchas muertes de labriegos campesinos inocentes, de niños, padres y madres, seres humildes y sencillos, luego, aunado al Obispo de Cartago, Monseñor José Gabriel Calderón Contreras construyeron el Santuario bajo la advocación de Nuestra Señora de La Paz. Por sus invaluables servicios como Guía Policial por 15 años encargado por el Gobierno para afrentar violencia en zona montañosa tocándole perseguir al temible “Sangrenegra “, haciéndole hasta su autopsia y por varias acciones más distinguido como Teniente Coronel. Miembro del Club de Leones Monarca de Cartago, siendo su presidente 4 veces. Por corto tiempo fue médico de carreteras nacionales, del magisterio y pensionados. Fue activo dirigente político, siendo dos veces Concejal, alcalde encargado de Ulloa.
Como Alcalde de Cartago desde septiembre 12 de 1966 hasta julio 17 de 1967 ( sucedió al Doctor Andrés Martínez Osorio y a él, Gonzalo Narváez Villegas, encargados ), entre otras obras ejecutó la creación de los Barrios : Antonio Nariño en mayo 29 de 1967, Acuerdo No.20.Fabio Salazar Gómez, antes La Loma de La Virgen en mayo 30 de 1967, Acuerdo No.016 y La Independencia en septiembre 27 de 1967, Acuerdo No. 033. El Corregimiento de Piedra de Moler en noviembre 12 de 1966, Resolución No.4143 y La Vereda Perejil en octubre 31 de 1966, Resolución No.3975. En 1966, Acuerdo No.122 para comprar dos plazas de terreno del aún hoy vivero municipal. En 1967, Acuerdo No.22 creó la Avenida “ Joaquín E. Botero “, prolongación de la calle 14. En su alcaldía creó los Colegios : Fundación Escuela de Capacitación Profesional en junio 10 de 1967, apoyando con la Diócesis de Cartago los de Santa María y el Diocesano Paulo VI en 1967.
Fue buen líder cívico comunitario, muchas campañas sociales asociadas con alcaldías, entidades, muy ligado a labores con iglesias y Diócesis de Cartago, teniendo excelente unidad con el Consejo Pastoral Diocesano coadyuvó en erección canónica de La Escuela Hogar San Pedro Claver, de Las Hermanitas de Los Pobres, donde tuvo valiosos amigos, como los hoy Monseñores Jairo Uribe Jaramillo, José Soleibe Arbeláez, Alfonso Rojas y Álvaro Ramírez, los presbíteros Dante Moretti, Edgar Aristizábal, Humberto López, James Marín, etc., la reverenda hermana Jael . Remodelación del Hospital Sagrado Corazón de Jesús de Cartago, dotándolo con mejores equipos, varias pavimentaciones, como la calle 4a. en la extinta zona de tolerancia, muchas ayudas para los pobres y reconstrucción de unas escuelas.
En junio 10 de 1953 se crean Los Bomberos Voluntarios de Cartago, reafirmando su ser social ingresó a dicha entidad benemérita en 1972, siendo capitán en mayo de 1979, Comandante 18 años en dos períodos : 1977-81 y 1991-2005, sucedido por el hoy capitán Dr. Rodrigo Delgado Arango, logrando excelente labor : reconstrucción de sus instalaciones, nueva dotación de máquinas bomberiles, continuó mejorando organización e infraestructura de sus antecesores proyectándola al futuro, logrando que la Alcaldía Municipal creara la Sobretasa para los Bomberos con recursos económicos anuales, siendo distinguido con soberbios homenajes, como por servicios prestados y en los 35 años.
Al DOCTOR ANTONIO JOSE ACEVEDO GOMEZ, toda la región le reconoce su abnegación edificante realizada con aquiescencia de una excelsitud de valores rindiéndole alfardas de éxtasis que con su accionar muchos proyectos vieron la luz del aurora y su nombre a la gloria como impulsor de los más impolutos afectos en tierras colombianas infundiendo amor patrio. Fue serio, alegre, responsable, honorable , como cívico laureado varias veces, buen padre, epónimo hijo y excelsa persona. Un ser cuya grandeza de corazón corrió pareja con altruismo.
Por su don de gentes tuvo más de 60 ahijados de Bautismo, más de 20 de Confirmación y escogido por más de 30 parejas matrimoniales para apadrinarlas. Al casarme con Doña María Elena Muñoz Arango, fue mi padrino de matrimonio, con mi cuñada, Doña Rosario de Jesús Muñoz Arango, con la cual procreó a John Alexander Acevedo Muñoz en 1980, hoy Cabo de Los Bomberos Voluntarios de Cartago.
Al partir dejó varios sobrinos, nietos, familiares y 8 hijos : Liliana, Fernando, Juan Carlos, Luz Stella, Dr. John Fredy, Dr. Marco Antonio, John Alexander y Sandra Milena.
En los últimos meses sufrió varios quebrantos de salud, trombosis, palpitaciones y ataques cardíacos y problemas renales, teniendo que ser sometido a rigurosos tratamientos médicos que lo condujeron hacia su infausta muerte en una clínica de Pereira, el domingo 17 de enero de 2010 a las 4:52 de la tarde, teniendo 79 años, 9 meses y 12 días de existencia vital.
Sabedores en Cartago de tan irremediable pérdida, suena angustiosamente tres veces la sirena del Cuerpo de Bomberos Voluntarios anunciando su fallecimiento. Sus familiares y entidades adelantan rápidas gestiones siendo velado ésa misma noche en una funeraria local, trasladado su cuerpo al otro día, lunes 18 de enero de 2010 a la sede de Los Bomberos Voluntarios para su velación en Cámara Ardiente, de donde a las 8 de la mañana es conducido hacia el salón del Honorable Concejo Municipal, donde en otrora fuera su Concejal y Alcalde y hacia el medio día de nuevo en Los Bomberos Voluntarios, donde a las 2:30 de la tarde, dicha benemérita institución asociado con La Alcaldía le rindieron póstumo homenaje por ser un personaje ilustre, con el siguiente programa : Himno a Cartago. Palabras del Comandante de Los Bomberos Voluntarios, Dr. Rodrigo Delgado Arango. Reseña Histórica-Semblanza de su vida por el Historiador Hernando Palomino Vélez ( quien estas líneas escribe ). Palabras de agradecimiento de sus familiares: Dr. John Fredy, Dr. Marco Antonio Acevedo y otros allegados más. Lectura de Mensajes y Resoluciones (más de 25). Se le rindió un minuto de silencio y conducción de su féretro en la máquina de Bomberos por las principales vías de Cartago hacia la Iglesia de San Nicolás para su misa fúnebre concelebrada por su párroco, Pbro. James Marín y Monseñor Jairo Uribe Jaramillo. Centenares de personas y más de 15 máquinas de Bomberos Voluntarios de varias ciudades acompañaron con sus sirenas adoloridas el cortejo fúnebre por vías céntricas Cartagüeñas hacia el Parque de La Ofrenda en Santa Ana, donde fue solemnemente sepultado en medio de cientos de personas angustiadas.
La mayor gloria de un ser es morir para partir hacia ti, Gran Dios, que te lo llevaste por bueno y tu Virgen María lo acogeréis por sus dones.
OTRO GRAN HOMBRE COLOMBIANO QUE PRESTO EXCELENTES SERVICIOS