La Gobernadora, Adriana Carabalí, estuvo presente en el emotivo homenaje que rindieron los vallecaucanos a los 11 Diputados asesinados por la guerrilla, en el acto de conmemoración del 5° Aniversario de su muerte, que se llevó a cabo en la Plazoleta de San Francisco.
“A sus familiares un mensaje fraternal de amor, paz y reconciliación: no más guerra, los actores del conflicto deben hacer una reflexión y tratar de que cese ya esta guerra y haya paz y tranquilidad”. expresó la mandataria.
En medio de actos culturales y una solemne eucaristía y, ante una enorme concentración de jóvenes, familiares de las víctimas, autoridades eclesiásticas, civiles y militares, se recordó la vida y obra de los 11 dirigentes vallecaucanos Héctor Fabio Arismendi Ospina, Carlos Alberto Charry Quiroga, Nacianceno Orozco Grisales, Alberto Quintero Herrera, Rufino Varela Cobo, Juan Carlos Narváez Reyes, Ramiro Echeverry Sánchez, Jairo Javier Hoyos Salcedo, Carlos Alberto Barragán López, Francisco Javier Giraldo Cadavid y Edison Pérez Núñez; y se pidió la libertad del ex diputado Sigifredo López, único sobreviviente del múltiple homicidio.
“Este acto es una alegoría para que encontremos la paz y le demos una clausura definitiva a la violencia y a la guerra, porque queremos que haya vida y paz en el Valle del Cauca y en Colombia”, dijo el Presidente de la Asamblea, Antonio Ospina.
El Arzobispo de Cali, Monseñor Darío de Jesús Monsalve Mejía, fue de las personalidades que acompañó el evento, dirigiendo su mensaje hacia la reconciliación y un verdadero compromiso de cada uno con la paz y rechazando el reclutamiento de los jóvenes por parte de los grupos armados ilegales.
De igual manera, los familiares de los 11 diputados fallecidos, en compañía de la Gobernadora y de otras autoridades, hicieron una corta procesión desde la Plazoleta de San Francisco hasta el edificio San Luis, para llevar una ofrenda floral a cada uno de los pedestales ubicados en su memoria.
Este conmovedor acto, si bien revive en el corazón de los vallecaucanos la nostalgia y el dolor del lamentable hecho, también alienta el clamor general por el fin de la guerra y el inicio de la reconciliación y la paz.